7 Pecados mortales que tu Empresa puede estar cometiendo hoy

Si no quieres llevar tu empresa al suicidio digital, te interesará ésto:

Recientemente en diversos medios se dio a conocer la polémica que provocó un tuit con humor negro por parte de Chocolates Crunch de la empresa Nestlé, en referencia a los estudiantes desaparecidos en México.

Fallar es muy fácil y desilusionar al consumidor lo sigue siendo. Las empresas deben de cuidar en no implementar prácticas que no conseguirán más que hundir su imagen. Por ello deseamos compartirte ciertos pecados mortales que hacen que la presencia de las empresas en redes sociales sea menos positiva de lo que debería.

1. "Primero yo, segundo yo, y siempre yo"

Las empresas sienten la sensación de usar solo las redes sociales para hablar de sí mismos para vender los productos o servicios que quieren posicionar en el mercado. Pero las redes sociales no son eso en absoluto: Las redes sociales son una conversación entre unos y otros y las empresas tienen que adaptarse a esa metodología. Si realmente se quiere llegar al consumidor, hay que ofrecerle algo valioso, crear un entorno en el que se sienta atendido y hacer que la empresa se convierta en casi uno de sus amigos.

 

2. Abusar de los mensajes automáticos

Una conversación tiene que ser algo natural y en las redes sociales lo que se busca es crear conversaciones. Entonces ¿por qué abusar por herramientas que hacen que el perfil de una empresa parezca más un robot que una persona? Automatizar tiene sentido en ciertas circunstancias; puede funcionar muy bien para programar mensajes cuando no hay nadie trabajando en la empresa (en los días festivos, fines de semana, se puede recurrir programar contenidos), pero no hay que exagerar en el uso de éstos servicios. No se puede dejar que sean los medios que se suponen sirven únicamente para hacer más fácil la tarea sean en realidad quienes hagan todo el trabajo.

 

3. Dar las gracias sí, pero no pasarse

Una de las cosas que las empresas deben de hacer en las redes sociales es interactuar con sus clientes y potenciar los mensajes positivos. Una buena crítica es un factor determinante muchas veces para llegar a otros consumidores. Por ello, agradecer a quien la hace, es un detalle bastante positivo, igual que interactuar con quienes hablan de la marca.

Pero una cosa es agradecer y otra es acosar: No es necesario dar las gracias por cada mención, ni cada vez que alguien comparte un enlace asociado a la marca.

 

4. No interactuar, no responder

Las redes sociales requieren tiempo, esfuerzo y sobre todo calidad en contenidos. Los consumidores recurrirán a ellas para descubrir cómo es la empresa o el producto que se promocione, pero también para preguntar, consultar los problemas que se pueda tener, conseguir información adicional o exclusiva, o simplemente para interactuar con la empresa porque le gustó o no su servicio o producto. La empresa debe de estar al nivel del consumidor; tiene que responder a esos mensajes, convertirlos a una relación cercana y próxima con el consumidor y tiene que ser capaz de estar al día con los mensajes que recibe. Contestar es tan fundamental como publicar.

 

5. La línea que separa el no deseado es muy fina

¿Repetir 30 veces el mismo mensaje, publicar en un mismo horario, el mismo enlace hasta aburrir a los consumidores, hablar siempre de lo mismo, compartir información poco relevante o interesante? La línea que separa del spam de lo que realmente el consumidor está interesado en leer es muy delicada y las empresas tienen que esforzarse por no cruzarla. Antes de publicarlo algo vale la pena preguntarse si el contenido es realmente interesante y sobre todo que pasará o sentirá el receptor cuando lo vea.

 

6. Asesinar nuestro idioma    

No se trata de ser un Dios de la ortografía y gramática, todos sabemos que en ocasiones no queda más remedio que eliminar letras para conseguir que un tiut encaje o que escribir rápido o desde dispositivos móviles hace que a veces se escape  alguna que otra falta ortográfica. Pero en la tolerancia siempre hay cierto límite, las empresas tienen que ser muy cuidadosas en cómo usan el idioma y los fallos de peso no son aceptados.

 

7. Hablando de tamales, enchiladas…

Parece que una cuestión lógica: si todo el mundo habla de un tema, ¿por qué no aprovechar el tirón del tema para posicionar a una empresa y hacer que entre en interacción? Sin duda es una opción ingeniosa. Todo el mundo habla de la implementación del “visto” en whatsapp por ejemplo. ¿Por qué no hablar en el perfil de la compañía y aprovechar el tirón del hashtag? Sin duda es una opción inteligente pero como en todo hay que hacerlo con criterio y sentido común. Hay que aportar valor a lo que se habla y hay que saber cómo reconducir bien y de forma natural la conversación a lo que interesa. Se debe de saber sobre lo que se está hablando y relacionarlo con la compañía de forma natural.